JAIME Y EL ESCUADRÓN 51

Con
los integrantes de su Escuadrón 51 de motociclismo, el actor se dio a la
tarea de repartir juguetes en varias casas hogar.
Por:
Daniel Munguía
Eran
las 10 a.m. de un día soleado cuando el Escuadrón 51, integrado por
Jaime Camil, Jorge Poza -quien llegó acompañado de su esposa la actriz
Mayrin Villanueva- y Pablo Domínguez, entre otros, comenzaba su travesía
por las calles de la ciudad de México para entregar 550 juguetes a niños
enfermos de cáncer y sida.
Días
antes, Jaime había realiza
do la investigación de cuáles eran los 6
centros más necesitados del DF, y a ésos se dirigieron. "Abrimos el
directorio y fuimos llamando a cada una de las casas hogar; luego se
hizo una visita para ver las condiciones en las que se encontraban, y
así decidirnos por las que estaban más necesitadas."
Con
sus motocicletas Harley_Davidson, los amigos hicieron un extenso
recorrido por las zonas de Cuajimalpa, Tlalpan y Tláhuac, entre otras.
La
llegada del Escuadrón 51 - nombrado asó en honor de la película A toda
máquina (1951), estelarizada por los inmortales Pedro Infante y Luis
Aguilar- fue memorable en cada uno de los centros, pues entre porras y
aplausos los pequeñitos y sus padres le
demostraron su cariño.
"ES MARAVILLOSO
APROVECHAR LA FAMA PARA REGALAR FELICIDAD. SIN DUDA ES PARTE DE NUESTRA
RESPONSABILIDAD COMO FIGURAS PÚBLICAS"
Los
niños rápidamente se acercaban a los actores y les hacían preguntas
acerca de sus motos "¿Para qué sirve este botón?, ¿De dónde se
enciende?; ¿Si te caes con ese casco no te pasa nada? Pero mientras los
más grandes estaban emocionados con tanto barullo, a los más pequeños
las caras nuevas, los gritos y tumultos los asustaron y hubo algunos que
soltaron el llanto. De hecho, a una niña de tres años Camil tuvo que
tranquilizarla pues estaba inconsolable.

Luego de charlar un
rato con la gente, bromear con los niños y repartir regalos y playeras,
Jaime, Jorge, Mayrin y Pablo montaban sus espectaculares motos para
continuar su trayecto.
Era increíble ver
cómo se aglomeraba la gente en cada semáforo o calle en donde se detenía
el convoy de los famosos para gritarles un piropo, fotografiarlos con
sus celulares o simplemente verlos y saludarlos.
Una vez que la misión
terminó, le preguntamos a Jaime sus impresiones acerca de tan bonita
experiencia.. "Es maravilloso aprovechar tu fama para regalar felicidad
y ayudar a las personas que lo necesitan. Me siento bien de haber podido
hacer feliz a algunos niños y verlos sonreír al recibir sus juguetes.
Sin duda es parte de nuestra responsabilidad como figuras públicas. Me
siento muy satisfecho."
ESCUADRÓN 51 EN
EL GORDO Y LA FLACA
FOTOS Y TEXTO
CORTESÍA DE LA REVISTA QUIEN
http://www.quien.com